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¿Qué es la Medicina Antroposófica?

El interés del público se inclina cada vez más hacia medicinas y medicamentos que tengan como objetivo atender sus enfermedades de forma integral, y con un mínimo de efectos secundarios. De aquí surge una gran demanda de información sobre estas terapias. Weleda S.A., un laboratorio que produce medicamentos Antroposóficos, se dirige con este folleto a todos los profesionales del sector médico, paramédico y farmacéutico, atraídos por este tema.

La Medicina Antroposófica se basa en la concepción integral del ser humano, considera a la enfermedad como un intento de transformación y establece un paralelismo entre las etapas de la evolución de los procesos patológicos y la evolución de los fenómenos naturales que rodean al paciente.

Rudolf Steiner e Ita Wegman, fundadores de la Medicina Antroposófica

Rudolf Steiner nació en Krajlevec, cerca de Sarajevo en 1861. Estudió en Viena, y en Rostock obtuvo un doctorado en Filosofía. En 1920 organizó una serie de conferencias para una treintena de médicos. En el curso de estas conferencias, editadas posteriormente como “Medicina y Ciencia Espiritual”, expuso los principios de la medicina y de la elaboración de medicamentos Antroposóficos. Escribió una introducción sistemática en colaboración con la médica holandesa Ita Wegman (1876 – 1943). En esta obra, titulada “Fundamentos para una ampliación del arte de curar”, sentó las primeras bases de la terapia desde el punto de vista de la Antroposofía. Ambos trabajaron en colaboración con otros médicos clínicos, destacando siempre que la medicina Antroposófica constituye una ampliación de la medicina convencional.

En España un grupo de médicos pioneros formados en el extranjero, comenzó a practicar este tipo de medicina a finales de la década de los 70. El Laboratorio Weleda de Madrid se creó en 1992 para producir y distribuir tanto los medicamentos como la cosmética elaborada bajo estos principios antroposóficos. El creciente interés por estas terapias se sostuvo mediante ciclos de conferencias y otras actividades de estos primeros médicos. En 2005 se inició el primer curso de formación, organizado por el IFMA (Instituto para la Formación en Medicina Antroposófica), y en 2008 se graduaron los primeros médicos, terapeutas y otros profesionales egresados.

Aspectos conceptuales sobre el ser humano y el mundo desde la Antroposofía

Para acceder a la realidad, es necesario que nos formásemos nuevos conceptos basados en nuestra experiencia, y facultad del pensar. El observador no puede acceder al conjunto o a la esencia de lo que examina si no se encuentra provisto de sus propios criterios.

Tanto en las Ciencias Naturales como en el conocimiento exacto de lo espiritual, se adquiere la experiencia mediante la observación exacta, pero en la Ciencia Espiritual es necesaria además la formación de conceptos y pensamientos propios, con el objetivo de establecer una relación muy personal con el objeto de estudio. Así se puede acceder a dos dimensiones: la física y la espiritual.

Elementos que constituyen al ser humano

 En primer lugar se debe tener en cuenta el parentesco común entre naturaleza y ser humano, y remontarnos a su evolución. Así sería posible definir:

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La tripartición funcional

Para comprender al ser humano y a su organización cuádruple, necesitamos aún completarlo con los tres principios básicos que impregnan el universo: el principio de dar forma o solidificación, el de volatilización o disolución y el de intercambio o equilibrio entre los dos anteriores. En cada uno de los cuatro elementos que componen al ser humano – cuerpo físico, cuerpo etérico, cuerpo astral y YO – volvemos a encontrar este principio trinitario.

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Cómo comprendemos la salud y la enfermedad

En un ser humano saludable, los cuatro elementos constitutivos – YO, cuerpo astral, etérico y físico – actúan mutuamente de forma armónica. En un estado patológico uno de estos constituyentes predomina sobre los otros. La enfermedad es un estado de desequilibrio individual de la organización humana o de sus elementos constitutivos en sus dinámicas funcionales.

Por tanto la enfermedad surge, desde el punto de vista de las transformaciones que rigen a la organización humana, cuando predomina uno de los principios polares, con sus con-secuencias para el sistema rítmico.

Para establecer el diagnóstico de una enfermedad y prescribir una terapia, es necesario buscar la causa del desequilibrio examinando la biografía completa del paciente.

La curación exige un compromiso genuino de todo el ser humano y así no sólo significa para el paciente la eliminación de los síntomas, sino también un desarrollo de su personalidad.

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Los principios terapéuticos:

Cómo se diferencian Homeopatía y Antroposofía

La Homeopatía se basa en la prescripción de un principio análogo (similitud) entre la patogenesia producida por la sustancia medicamentosa y el cuadro clínico del paciente:

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La Antroposofía se basa en la prescripción de un principio sano que muestra al organismo un modelo de equilibrio entre sus procesos

 Imagen5Imagen6“La manera en que transformamos las sustancias es lo esencial. Por ello es necesario dejar de pensar en la búsqueda del medicamento sólo centrando la atención en la sustancia misma”

 

Rudolf Steiner en: Fisiología y terapia en función de la ciencia del espíritu.

Conferencia del 21 de abril de 1924. GA 314.

Con su diagnóstico, el médico se esfuerza en descubrir cuándo y por qué un ser humano ha enfermado, es decir, perdido su equilibrio, y qué puede ayudar a recuperarlo. Esto supone un buen conocimiento de las sustancias naturales y de sus dinámicas, para descubrir el remedio apropiado. El farmacéutico extrae las sustancias naturales y las somete a prácticas farmacéuticas que tratan de hacerlas asimilables al paciente. Según se trate de canalizar las fuerzas o acentuarlas, emplea el procedimiento farmacéutico adecuado, que apoye la solidificación, la disolución o el intercambio rítmico mediador. De esta manera, en la farmacología Antroposófica encontramos un cierto número de procedimientos tradicionales así como otros recientemente desarrollados.

Los procedimientos térmicos

El empleo de diferentes niveles de temperatura para la fabricación de tinturas-madre o la extracción de sustancias ha sido desarrollado por primera vez de manera racional en el medicamento Antroposófico.

Se comprende su importancia para el medicamento cuando se reconocen las relaciones entre las dinámicas que tienen lugar en la naturaleza y los procesos orgánicos que actúan en la tripartición funcional del ser humano.

La dinamización (potenciación)

Imagen7La dinamización consiste en diluir una sustancia preparada (en general, una tintura madre) en un medio adecuado, e imprimir a esa dilución un movimiento rítmico durante un cierto tiempo. Esta agitación acompasada es muy importante. Mediante ella se libera la fuerza (energía) de las sustancias que así se comunican o impregnan al medio solvente. De acuerdo al grado de dinamización, la preparación se dirige a uno u otro elemento de la organización humana.

 Los procedimientos metálicos

 Los metales juegan un papel esencial en la terapia Antroposófica. Los alquimistas reconocían su importancia terapéutica. Al igual que en otros reinos naturales, la utilización terapéutica de los metales tiene como origen su estrecho parentesco evolutivo con el ser humano.

 Metales vegetabilizados

 La sustancia metálica original se dinamiza por parte de una planta en particular que tenga relaciones con el ser de ese metal. De esta manera se obtiene una dinamización del metal superior a la que se obtendría en un laboratorio, porque se introduce en un reino vital, lo que podrá a continuación ser transferido en una relación directa con la patología en el organismo humano.

Composiciones minerales con el modelo de plantas

 La farmacología Antroposófica desarrolla un nuevo concepto que consiste en la transposición de las propiedades del ser de una planta medicinal (las dinámicas que ella pone en movimiento) al plano sustancial, y por tanto, a una composición mineral. Según las indicaciones de Rudolf Steiner, estos medicamentos actúan sobre determinadas patologías con más vigor y de forma más sostenida que las plantas correspondientes, así resultan ideales para enfermedades crónicas.

Medicamentos-tipo o medicamentos para ciertas enfermedades típicas

 Denominamos medicamentos-tipo (-doron) a unos preparados que muestran al organismo un ejemplo de funcionamiento sano de un órgano. El objetivo es recuperar el estado de equilibrio original y sano entre dos polos perturbados. Esta terapia se dirige a la fuerza mediadora que ella debe reforzar

Como conclusión de este principio, es necesario observar el funcionamiento del organismo sano –y no sólo desde el aspecto fisiológico- para deducir el medicamento-tipo. Dado que no ha sido concebido para combatir una enfermedad, es muy difícil formular indicaciones para el mismo, en el sentido moderno del término, ya que la disfunción del órgano se puede manifestar en un sentido o en otro. Por lo tanto, estos medicamentos se pueden considerar como básicos.

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Nuestros criterios de calidad:

 Tenemos en cuenta cuatro aspectos fundamentales:

  1. La calidad en referencia a la comprensión de la naturaleza y del ser humano, tanto para la elección de cepas como para la fabricación y aplicación.
  1. Calidad relativa a la investigación de nuevas sustancias para la incorporación de nuevos medicamentos.
  1. Calidad de los procedimientos de fabricación, donde entra en juego la conciencia puesta en la producción por parte de nuestros colaboradores.
  1. Calidad “física”, que es para nosotros la de las materias primas utilizadas y su “biografía”. Abastecimiento desde cultivos biodinámicas o biológicos y recolección controlada de plantas silvestres. Controles de calidad exhaustivos en todas las etapas, incluyendo la comercialización del medicamento.

Una versión ampliada de este texto está disponible en:

www.weleda.es