EL LEGADO CIENTÍFICO DE MADELEINE BASTIDE

INTRODUCCION

La Dra Madeleine Bastide (fallecida en 2007) fue profesora de Inmunología en la Facultad de Farmacia de Montpellier, además de investigadora en dicha facultad y perteneció también al grupo de investigación GIRI: (Groupe International de Recherche sur I’Infinitésimal).
Dedicó sus esfuerzos a demostrar en el ámbito del laboratorio los principios de la Medicina Homeopática.
El principio de las Dosis Mínimas, la actividad de las medias y altas diluciones preparadas según el método usado en Homeopatía, es el punto que más controversia genera en el debate actual sobre la cientificidad o no cientificidad de la Medicina Homeopática, y ella demuestra la actividad de estas dosis mínimas en experimentaciones en laboratorio.
Sin embargo, no podemos separar el principio de Dosis Mínima en Homeopatía del resto de los principios que la conforman: Similitud y Totalidad.
Es evidente que los estudios que consideren al viviente en su totalidad, interactuando con el medio, van a tener un marco muy distinto a las investigaciones que consideran al viviente como una yuxtaposición de sistemas mecánicos basados en el dogma de que todo es molecular.
En un punto de su recorrido asocia su investigación con Agnes Lagache , filósofa, con la cual propone un nuevo paradigma que explique y de sentido a la medicina Homeopática : el paradigma informacional o de los significantes, desarrollado en su libro Signal and Images.
Nuestro propósito es mantener vivo no solo el recuerdo de Madeleine Bastide, sino también su trabajo, reconociendo su importancia como una prestigiosa figura en nuestra historia reciente, cuya actualidad hemos tenido el placer de disfrutar esta tarde.

CIENCIA Y PARADIGMAS

Ciencia se puede definir de muchas formas, pero Mario Bungue nos dice que ciencia es “un cuerpo de ideas que puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto y verificable, y por tanto, falible, por medio de la cual, el ser humano ha alcanzado una reconstrucción conceptual del mundo, que es cada vez más amplia, profunda y exacta” (2)
Para Kuhn, “ciencia normal” significa investigaciones basadas firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que, alguna comunidad científica particular reconoce como fundamento para sus prácticas posteriores. Cuando la profesión no puede pasar por alto ya las anomalías que subvierten la tradición existente de prácticas científicas, se inician las investigaciones extraordinarias que conducen, por fin a la profesión a un nuevo conjunto de compromisos, una base nueva para la práctica de la ciencia. Estas son las revoluciones científicas. (1)

A lo largo de la Historia, hemos podido comprobar como precisamente esas investigaciones extraordinarias de aquellos científicos que se asomaban a lo desconocido, al enigma, eran primero incomprendidas, luego desautorizadas y finalmente aceptadas.
La aceptación llega tardíamente porque previamente se produce una tensión en los paradigmas instalados en relación a los nuevos.
¿Qué es un paradigma?: Podemos definir paradigma como “un conjunto de realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica.”
Para ser aceptado como paradigma, una teoría debe parecer mejor que sus competidoras . Pero no necesita explicar, y de hecho nunca lo hace, todos los hechos que se pueden confrontar con ella”. (1)
Un paradigma es pues, un modelo o patrón aceptado.
“Ninguna parte del objetivo de la ciencia normal está encaminado a provocar nuevos tipos de fenómenos; en realidad, a los fenómenos que no encajaran dentro de los límites mencionados, frecuentemente ni siquiera se los ve. Tampoco tienden los científicos normalmente a descubrir nuevas teorías y a menudo se muestran intolerantes con las formuladas por otros….ya que la investigación científica normal, va dirigida a la articulación de aquellos fenómenos y teorías que ya proporciona el paradigma.”(1)
Enfocándonos en nuestra realidad, Madeleine Bastide considera que todo el debate se sitúa entre los herederos del positivismo que asimilan al viviente como una yuxtaposición de sistemas mecánicos basados sobre el dogma de que todo es molecular y los defensores de otras acepciones integrando las particularidades del viviente, su capacidad creativa, su adaptabilidad, su facultad de integrarse en el entorno y su temporalidad.(5,6,7)

Ella nos habla de tres paradigmas:
Paradigma mecanicista: La ciencia biológica contemporánea es analizada como una ciencia físico-química siguiendo a Claude-Bernard. Es el estudio del objeto y de sus interacciones físicas y químicas, sobre el principio fundamental de la interacción molécula-receptor.
Paradigma simbólico: Del mundo del pensamiento, del lenguaje discursivo, que presupone la capacidad de abstracción.
Paradigma de los significantes biológicos: Nuevo paradigma propuesto por A.Lagache, el cual pone en juego la comunicación analógica, permitiendo comunicaciones no simbólicas a nivel corporal.

Madelaine Bastide diferencia las características de la farmacología molecular clásica y la farmacología informacional.
La primera está basada en la interacción molécula-receptor, la segunda concierne a todo el organismo.
En cuanto a las diluciones homeopáticas ,en diluciones superiores a la 10CH, no hay ya moléculas de la substancia.
En la farmacología molecular, hay que demostrar la actividad de las moléculas en el sistema biológico. Ella realizó investigaciones en las que pudo observar el efecto de las altas diluciones de moléculas endógenas (Por ejemplo: timulina).
La farmacología molecular siempre depende de la vida media de la substancia; se constituye de acuerdo a la evaluación de la concentración tisular y es independiente del estado del organismo.
En la farmacología informacional, se ha observado una memoria biológica, no necesita una molécula, solo información que sea transportada, y sí depende del estado del organismo receptor.
Por lo tanto, la actividad molecular es testada en un sistema aislado y es siempre reproducible. La farmacología informacional, es totalmente dependiente del entorno, y la reproductibilidad no siempre se consigue.
Madeleine considera que debido a todo esto, se deberá acordar el uso y los límites del método experimental de acuerdo al modelo experimentado.
En este punto, queremos también citar a Sergio Abanades y Marta Duran, especialistas en farmacología clínica, cuando dicen que “el paradigma científico predominante establece que las moléculas intactas son necesarias para la eficacia de los medicamentos, lo que a algunos sirve de excusa para descartar a priori las numerosas evidencias científicas a favor de un efecto biológico de la homeopatía” (3) Estos autores añaden que “ Las ultradiluciones de los medicamentos homeopáticos son capaces de inducir efectos biológicos comprobados tanto en células o en sistemas aislados de células (estudios in vitro) como en modelos con animales o con plantas (estudios in vivo).
También citaremos a Kunh en su libro “La estructura de las Revoluciones Científicas” cuando dice que “con frecuencia un paradigma, desarrollado por un conjunto de fenómenos, resulta ambiguo al aplicarse a otro estrechamente relacionado.”(1) Por tanto, el paradigma mecanicista es inadecuado para evaluar los experimentos válidos para la medicina homeopática, para la cual la globalidad, la similitud y las altas diluciones son principios fundamentales. Y este mismo autor insiste repetidamente en que cada una de las ciencias necesita su propio paradigma.
Esta revisión de modelos científicos, en relación a acercarnos a las propuestas de la medicina homeopática, nos llevan necesariamente a hacer un brevísimo apunte de un concepto científico fundamental:

La HORMESIS:
Término usado por primera vez por Southman y Ehrlic en 1943 de la universidad de Idaho.
Hormesis se define como el fenómeno de relación entre dosis y respuesta caracterizado por una estimulación a dosis bajas y una inhibición a dosis altas.
Los precursores son Arnd y Schultz.
Por ejemplo, el ácido acetil salicílico (Aspirina) a fuertes dosis disminuye la formación de trombos en vivo, mientras que en altas diluciones la acelera (Doutremepuich y cols 1990-1994)(11)
El modelo de auto-recuperación (self-recovery) (Efecto rebote y hormesis ) : es un modelo propuesto por numerosos investigadores y algunos homeópatas como la explicación de base de la medicina Homeopática. Así, Hahnemann dice en el parágrafo 64 de la 6ª edición del Organón:
“Cada efecto primitivo de un medicamento, que, dado en grandes dosis es capaz de alterar fuertemente el estado de un cuerpo sano, es seguido de un estado justamente opuesto producido por nuestra fuerza vital cuando éste es posible” (12)
Madeleine afirma sin embargo, que el efecto rebote estaría ligado a una presión molecular o física muy fuerte, que en el curso del tiempo provocaría una serie de oscilaciones compensatorias cada vez más débiles que serían muy diferentes de la acción de la imagen de la enfermedad representada por la patogenesia (11)
La Hormesis, y su aplicación más comúnmente designada como “mitriditización”, se caracteriza por un aumento de las capacidades de defensa del organismo contra los tóxicos. “Los organismos estresados por un tóxico a dosis no mortales escogerán el mejor procedimiento de supervivencia: el más simple es una estimulación del crecimiento”. Todos los organismos vivos sea cual sea su lugar en la escala biológica, desde las bacterias a los mamíferos, muestran esta especie de defensa adaptada a la agresión. Si el estrés viene determinado por un agente físico como el calor o químico como un tóxico, por ejemplo, metales pesados, “la defensa se organiza por medio de moléculas de protección o proteínas de estrés, presentes en todos los organismos. Estas moléculas son secretadas en el momento de la agresión. Un sistema de protección designado como mitridatización es una aplicación directa de estas propiedades; las concentraciones ponderales utilizadas en pretratamiento antes de la intoxicación son una aplicación de la Hormesis puesto que ellas pueden provocar la liberación efectiva de moléculas de defensa. Una segunda intoxicación no será tan letal en razón de la presencia de moléculas de estrés liberadas después de la primera aplicación del tóxico (como una isoterapia). El organismo así pretratado es protegido de manera proporcional a la cantidad de moléculas de defensa presentes.”(8,10).
Madeleine participó en la realización de modelos experimentales que estudian el efecto de diluciones homeopáticas de productos de origen biológico en una especie de “endo-iso-terapia”, en estas experimentaciones verificaron la radioprotección de las altas diluciones de timulina, bursina e interleukina 3. Se evaluaron las modificaciones en el ratio de mortalidad en ratones irradiados tratados con altas diluciones de estas 3 moléculas, comparando con ratones control irradiados no tratados. Demostraron que las altas diluciones de moléculas pertenecientes al sistema inmune fueron capaces de modular la radiorresistencia del ratón irradiado durante la estación cálida, correspondiendo a la acrofase de la respuesta celular inmune. (13)
El modelo de ISOTERAPIA-ISOPATIA puede darse en relación a dosis ponderales o usando modelos de altas diluciones.
Varios experimentos de Madeleine en relación a la isopatía serán revisados ampliamente en el capítulo que analiza experimentos con altas diluciones, por ejemplo trabajos con Timulina en ratones y con Bursina en pollos.
Los efectos de las altas diluciones comienzan con la terapéutica homeopática. Sin ella los científicos no habrían imaginado probar sustancias tan diluidas que no contienen moléculas. Precisamente, el uso terapéutico ha probado que, diluciones por debajo del número de Avogadro pueden tener efectos biológicos.
Cuando queremos estudiar realmente la Medicina Homeopática, ha de ser integrando los principios de Infinitesimalidad, Similitud y Totalidad. Madeleine en múltiples ocasiones reflexiona sobre la dificultad de encontrar modelos experimentales que aborden la totalidad y la similitud fuera de los modelos de terapéutica homeopática.
“La única aproximación experimental posible concierne a la ley de infinitesimalidad. Sin embargo, estos modelos de infinitesimalidad aparecen rápidamente ligados al concepto de Totalidad y Similitud”.(18) En toda ciencia, la estructura del pensamiento (o el paradigma utilizado) permiten concebir los modelos experimentales necesarios para la comprensión de los fenómenos: Una organización calculada de los diversos parámetros a estudiar es siempre indispensable para la puesta en evidencia de un efecto.

Aquí es donde Madeleine nos habla de la Homeopatía como terapéutica basada en “la información de los significantes corporales”, esta aproximación teórica está construida y propuesta por A.Lagache (1988) en los “Echos du Sensible”. (11)
Los tres principios fundamentales de la Homeopatía son interdependientes: las diluciones infinitesimales aportan al organismo una información del remedio correspondiente a la enfermedad artificial que tiene lugar en una relación de similitud para el organismo entero. Solamente a la luz de esta relación es donde se pueden interpretar los modelos experimentales.
M.Bastide cita en su obra investigaciones realizadas de acuerdo a la LEY DE SIMILITUD.
La mayoría de los modelos experimentales en referencia a la ley de similitud están basados en síntomas locales (11):

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Dra Coro Goitia Ispizua (1) y Dra Esther Sagredo Manzanedo(2).

1) Centro Medico Zabalburu.
2)Centro Medico Zabalburu