Consideraciones acerca de los medicamentos altamente potenciados II

BIBLIOGRAFIA-HOMEOPATICA-INFORMATIVO-AÑO-IV-1994-NUM-10-1En los materiales sólidos, es bien conocida la existencia de un cierto tipo de “memoria primitiva” de su tratamiento anterior, primordialmente de las acciones de irradiación, de los tratamientos mecánicos y de campo, al igual que de los procesos de calentamiento o enfriamiento anterior. Se ha demostrado que entre sistemas similares se lleva a cabo la transferencia de información y la ciencia cualitativa destaca el papel de las consideraciones de similitud. Uno de los aspectos que resulta destacables es el desarrollo de las denominadas “aleaciones con memoria de forma”, que se aplican de modo satisfactorio en la tecnología aeroespacial. Además de los mencionados efectos de la memoria, también son muy conocidos los llamados efectos de la formación de los materiales sólidos, aunque no sean comprendidos por las teorias modernas del estado sólido.
Un material se refuerza sometiéndolo a tensiones repetidas justo por debajo del límite de resistencia, de modo que el nuevo límite de resistencia es superior al anterior.

Introducción

En nuestro artículo anterior, presentamos los efectos diversos de las acciones mecánicas sobre las propiedades de diferentes materiales sólidos y mencionamos que gran parte de estos efectos no son comprendidos por los fundamentos de las teorías científicas. En este artículo analizaremos efectos mucho más sorprendentes de la ciencia de la materia.
En el terreno experimental están bien establecidos los llamados Hefectos de la memoria” y los Hefectos de la formación” y además se aplican en la tecnología material.
Sin embargo, resulta casi imposible encontrar su descripción en los libros de texto modernos; parece como si se hubieran eliminado de los programas de educación, por lo tanto la única conclusión posible es que la ciencia moderna y la tecnología ya no están interesadas en la descripción o comprensión de todos los fenómenos naturales, sino que quedan limitadas por dichos fenómenos, como demuestra la construcción artificial de la estructura de las teorías modernas.

Estudio de los efectos de la memoria 

Hace unos sesenta años, se observó que el resultado del tratamiento de óxido aluminoso amorfo por exceso de agua depende del modo en que se haya preparado el óxido.
Cuando se prepara mediante la deshidratación de boehmite (monohidrato de óxido aluminoso), se rehidrata por exceso de agua en boehmite. Por otro lado, cuando el óxido se prepara mediante la deshidratación de ba yerite (trihidrato de óxido aluminoso), se rehidrata bajo las mismas condiciones por exceso de agua en hayerite. La conclusión a la que se llegó a partir de esto es que el óxido aluminoso parece tener una especie de Hmemoria” primitiva de su estado anterior.

Desde entonces se han encontrado muchos otros “efectos de memoria” y algunos de ellos se han registrado de modo cuantitativo. Mediante el método de la termoluminiscencia puede medirse la energía liberada por ciertos eristales al calentarse. Hace más de 300 años, Rober Boyle observó la emisión de una luz incandescente al calentar un diamante en una sala oscura. Henry Becquerel, descubridor de la radioactividad, consideró que este efecto era debido a una acumulación de la energía durante el transcurso de los periodos geológicos. Se sabe que la energía que se libera mediante el calentamiento, conocida como energía termoluminiscente, está relacionada con la irradiación a la que se ha expuesto anteriormente al material: la energía que proporciona la radiación es atrapada por los cristales y se libera mediante el calentamiento. La emisión de la luz está relacionada con la dosis total de radiación no con la velocidad de la radiación. Dado que esta “memoria” se pierde a consecuencia de un fuerte calentamiento, resulta posible conocer la fecha de cerámicas midiendo la exposición a radiaciones desde el procedimiento de calentamiento, es decir a partir de la fecha de producción de un material de cerámica por calentamiento.

 En el artículo anterior, mencionamos los efectos del trituradosobre la energía termoluminiscente del cloruro sódico y la lactosa. Estos efectos se deben a la energía adicional que se integra a los cristales mediante las acciones mecánicas. Y se puede esperar que las acciones de la radiación y las acciones mecánicas resulten aditivas. Por lo tanto, resultaba sorprendente observar que en una sal dada, la emisión de energía termoluminiscente fuese mayor si la sal se trituraba en una sala oscura en lugar de bajo la luz diurna.
Este “temple fluorescente” de la luz diurna implica que ante la presencia de la energía luminosa que proporciona el proceso de triturado se impide su integración en el material.
Esto significa que el método termoluminiscente es adecuado para el estudio cualitativo delos cambios energéticos producidos por las acciones mecánicas siempre y cuando se tengan en cuenta las acciones de la luz.

El método termoluminiscente también es extremadamente sensible a las influencias del entorno. Por ejemplo, se ha encontrado que los efectos del triturado resultan influenciados
por la atmósfera gaseosa. El cloruro sódico triturado en aire produce una energía termoluminiscente superior a la del mismo material triturado en una atmósfera de nitrógeno. Se desconoce de qué forma la presencia de oxígeno conlleva a valores superiores de energía termoluminiscente, pero puede remarcarse que la potenciación de los remedios homeopáticos se lleva a cabo en aire, es decir ante la presencia de oxígeno, y que sus propiedades características no se desarrollan totalmente cuando su preparación se realiza excluyendo el oxígeno.

Obtuvimos indicaciones acerca de la influencia de la agitación de una solución de cloruro sódico sobre la energía termoluminiscente de dichas sales después de su cristalización a partir de la solución. Se dividió una solución de cloruro sódico en dos partes: una de ellas se agitó golpeando diez veces la botella contra una superficie elástica y la otra se dejó inmóvil. Mediante una cuidadosa evaporación del agua en las mismas condiciones, se cristalizó la sal de cada una de las soluciones y a continuación, se midió la energía termoluminiscente. En varios de los experimentos, la energía termoluminiscente de los cristales obtenida a partir de la solución agitada era mayor que la de los cristales de la solución inmóvil. Sin embargo, los resultados carecían de una buena capacidad de reproducción, probablemente debido a la influencia de las condicioues variantes de ]a luz diurna en el transcurso de los experimentos.
Esto demuestra la dificultad que presentau los estudios, ya que los resultados pueden verse influenciados por los cambios ambientales que no se conocen detenidamente.
(Se ha percibido incluso que los resultados pueden resultar influenciados si se cambia el investigador, jO por la presencia de cierta persona cerca del experimento!).

Durante el estudio de la energía termo luminiscente de los polvos metálicos se han obtenido efectos de memoria claramente reproducibles. Dichos efectos no se esperaban por razones teóricas. Según]a teoría, la energía se almacena en los llamados términos activadores, que se asume que seencuentran situados en las zonas comprendidas entre la banda de valencia y la banda de conducción. Enlos metales, estas zonas se solapan y por ]0 tanto, no era de esperar ninguna energía termoluminiscente. Sin embargo, se ha observado queen las superficies metálicas, ante la presencia de aire, se forman “superestructuras semiconductoras”
(con “separaciones de zona” adecuadas). Por lo tanto, la termoluminiscencia observada en los polvos metálicos proporciona acceso a las energías de las capas superficiales de los metales. El aumento de la energía termoluminiscente después del triturado se debe al almacenamiento de energía en el área de interfaz y esto lo apoya aún más la incidencia de aumentos correspondientes en el comportamiento de absorción.

Se encontró que las energías termoluminiscentes resultaban influenciadas de modo decisivo por la “historia” del material y por la oxidación parcial producida por la presencia de oxígeno durante el proceso de calentamiento. En el polvo de cobre, molibdeno y tungsteno, tanto la energía termoluminiscente como la temperatura del punto más elevado de la curva incandescente es mayor después de triturar el material.

Mucho más interesante resulta la memoria de los mencionados metales tras un enfriamiento o calentamiento previo.
En comparación con materiales que no han sido sometidos a cambios de temperatura, el material en polvo muestra una energía termoluminiscente inferior después de su enfriamiento a 190 grados centígrados bajo cero, al vacío, y una energía termoluminiscente superior después de un calentamiento al vacío a una temperatura de 500 grados centígrados. Esta “memoria” se registró muchas semanas después de dicho tratamiento. Esto demuestra que el área de interfaz es la últirnaen perder energía tras el enfriamiento y la última en obtener energía tras el calentamiento.

De interés particular resulta la observación de que después de cada medición y después de la extracción de la muestra de la placa del aparato, la siguiente prueba al vacío producía energías termoluminiscentes mayores que las observadas en la medición anterior pero proporcionales a esta última. Se ha podido llegar a ciertas conclusiones del resultado del vacío sobre el tratamiento previo (calentamiento, enfriamiento, temple, irradiación), incluso después de haber extraído la muestra del aparato. Hesulta obvio que sólo una cierta cantidad de la energía termoluminiscente total emitida por la muestra llega al detector, pero no se ha tenido cuenta que una cantidad considerable de energía termoluminiscente es absorbida por la placa durante la medición y se libera en la siguiente prueba al vacío. Se ha sugerido que este fenómeno se denomine “memoria de contacto” de la placa. Se ha observado que se encuentra altamente desarrollado en muestras metálicas sobre placas metálicas, pero su desarrollo resulta muy inferior en sales sobre las mencionadas placas. Por lo tanto, resulta evidente que la transferencia de energía sigue la “norma de similitud”, es decir está muy acusada entre la muestra metálica y la placa metálica, pero apena, re,ulta perceptible entre la, sales y la placa metálica.

Parece ser que el intercambio de dicha información se produce cuando se calientan mezclas de polvos cristalinos, los cuales son solubles en e,tado sólido. En una composición determinada, pueden formar una mezcla eutéctica con un punto de fundición por debajo del de los componentes puro,. Mientra, que AI203 se funde a 2017 grados centígrados y Na3AIF6 a 1002 grado, centígrados, la mezcla eutéctica consi,tente de 18,5% Na3AIF6 y 81,5% AI203 se funde a 935 grado, centígrados. Si se trituran y mezclan AI203 y Na3AIF6 en las misma, proporciones y se calientan, la mezcla parece “olvidar” los puntos de fundición más altos de los componentes y “conocer” el punto de fundición más bajo de la mezcla, ya que se funde a 935 grados centígrados; es decir, por debajo de lo, puntos de fundición de cualquiera de los componente, puros. Está claro que debe intercambiarse la información adecuada entre los componentes en polvo muy por debajo de sus puntos de fundición, pero no puede proporcionarse una descripción de su nivel molecular actual.

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Dr. Viktor Gutman y Dr. Gerhard Resch
Bibliografía Homeopática. Núm 10